Cómo elegir equipo de desarrollo sin ser técnico
Si no eres técnico, elegir quién construye tu producto es una decisión a ciegas: todos los presupuestos prometen lo mismo y no puedes evaluar el código. Pero no necesitas saber programar para elegir bien - necesitas mirar las señales correctas, que son de proceso, no de tecnología.
Siete señales de un buen partner
1. Te pregunta antes de proponer. Si la primera reunión acaba con preguntas sobre tu negocio - nosotros siempre empezamos por «¿qué sería éxito para ti en este desarrollo?» - vas bien. Si acaba con una propuesta estándar de veinte páginas, ya sabes cómo será todo lo demás.
2. Entrega algo que funciona cada pocas semanas. Sprints con software utilizable al final de cada uno. Es tu única herramienta real de control sin saber programar: lo que se puede tocar no se puede maquillar.
3. El código es tuyo desde el día uno. Repositorio a tu nombre, accesos, dominio y datos tuyos. Si el proveedor se queda las llaves, no tienes un partner: tienes un casero.
4. Documenta mientras construye. La prueba de fuego: pregunta qué recibirías si mañana quisieras seguir con otro equipo. La respuesta debería ser inmediata y concreta.
5. Tiene plan de salida. Un buen partner trabaja para dejar de ser necesario: traspaso, mentoría y desescalado cuando montes tu equipo. Desconfía de quien se organiza para quedarse a vivir.
6. Responde de lo que entrega. Garantía por escrito sobre lo construido. Si los fallos posteriores se facturan aparte, los incentivos están al revés.
7. Usa tecnología con mercado. Stacks mainstream - en nuestro caso Azure y el ecosistema Microsoft - significan que mañana encontrarás profesionales que continúen el trabajo. Un stack exótico es una dependencia disfrazada de sofisticación.
Cuatro banderas rojas
Presupuesto cerrado sin haber entendido el alcance. Todo es "sí" y nadie te lleva la contraria en la preventa. Nadie menciona QA ni pruebas. Y la peor: no puedes hablar con quien de verdad va a construir tu producto, solo con un comercial.
Las preguntas que deberías hacer
¿Qué recibo al final de cada sprint? ¿De quién es el repositorio? ¿Qué pasa si quiero pausar? ¿Qué garantía dais por escrito? ¿Cómo es el traspaso si monto equipo propio? ¿Puedo hablar con un cliente vuestro? Con esas seis preguntas se desmonta cualquier propuesta floja - y un buen partner las contesta con gusto.
Si quieres ver cómo las contestamos nosotros: así trabajamos el desarrollo, y aquí puedes preguntarnos lo que quieras. Sin comercial de por medio: te contesta quien construye.
