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Cuándo pedir cada tipo de financiación para tu producto

Es la primera pregunta de cualquier fundador, y la respuesta honesta es: depende del alcance. Pero "depende" no ayuda a presupuestar, así que vamos a ponerle números.

Un MVP no es tu producto completo: es la versión más pequeña que permite comprobar que alguien lo quiere. Esa distinción es la que más dinero ahorra. Todo lo que no contribuya a validar la hipótesis central - paneles secundarios, roles avanzados, integraciones que nadie ha pedido - puede esperar a la versión dos.

Lo que determina el precio

Tres variables: qué perfiles hacen falta, cuántas horas dedican y durante cuántos meses. En nuestro caso el desarrollo es a 70€/hora contratando dedicación mensual por sprints de dos semanas, con un mínimo de un sprint al mes con un desarrollador a media jornada: 40 horas, es decir, 2.800€/mes.

Con esa referencia, los rangos habituales que vemos: una herramienta interna sencilla o una automatización puede resolverse en uno o dos meses de dedicación parcial. Un MVP tipo SaaS - alta de usuarios, una funcionalidad central bien resuelta, panel y pagos - suele situarse entre dos y cuatro meses con dedicación completa de un desarrollador más horas de CTO, UX y QA en los momentos clave. Un ERP a medida para un sector concreto, algo más, por el peso del modelado de datos.

Dónde se dispara el coste (y cómo evitarlo)

Los MVP no se encarecen por programar caro: se encarecen por rehacer. Un producto que arranca sin criterio de arquitectura se rehace al año, y eso duplica el coste real. La segunda fuente de sobrecoste es el alcance que crece en silencio: cada "ya que estamos" son horas.

Nuestra receta contra ambas: un CTO decide la arquitectura el primer día, se trabaja en sprints de dos semanas con software funcionando al final de cada uno, y el alcance se reprioriza contigo en cada sprint - no al final, cuando ya es caro.

Y si el presupuesto no llega

Dos caminos que usamos a menudo: empezar más pequeño - una landing de 990€ que mida interés real antes de construir - o financiar parte del desarrollo con ayuda pública. Casi todo producto tecnológico puede optar a alguna convocatoria; lo importante es mirarlo antes de empezar a construir, no después.

Si estás echando números para tu caso, cuéntanoslo - en una llamada de 30 minutos te damos una horquilla honesta.

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