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Inteligencia artificial

Inteligencia artificial para empresas, dentro de tu software

La inteligencia artificial para empresas funciona cuando hace una tarea concreta dentro de un proceso que ya existe: contestar el mismo tipo de correo, sacar los datos de una factura, atender una llamada fuera de horario. Cuando se plantea como un adorno («pongamos un chat en la web»), suele quedarse en una demo que nadie usa.

Por eso no empezamos por el modelo, sino por tu trabajo: qué se repite, qué se copia a mano y qué decisión necesita a una persona. La IA se encarga de lo primero y prepara lo segundo; lo tercero sigue siendo tuyo.

Dónde aporta de verdad

Estos son los usos que más vemos funcionar en pymes, y todos tienen algo en común: la IA trabaja con tus datos y deja el resultado dentro de tu sistema, no en una pestaña aparte.

Consultas y correos

Lee lo que entra, lo clasifica, lo asigna a quien corresponde y prepara un borrador de respuesta con los datos del cliente. Una persona lo revisa y lo envía.

Datos de documentos

Facturas, contratos o formularios: extrae los campos que importan y los mete en tu sistema, marcando lo que no tiene claro para que alguien lo confirme.

Llamadas atendidas

Un asistente que atiende y filtra llamadas y deja una lista de seguimiento ordenada para tu equipo. Lo construimos como parte del desarrollo de software a medida.

Tu documentación, consultable

Procedimientos, manuales o normas internas: cualquier persona del equipo pregunta y obtiene la respuesta con el documento del que sale.

Un modelo en tu software

Integrar un modelo como ChatGPT en tu propio programa o en tu web, para que trabaje con tus datos y dentro de tus pantallas, no en una herramienta suelta.

Cómo integramos la IA en tu software

Un modelo de lenguaje no conoce tu empresa. Lo que hace útil la integración de IA es darle, en cada pregunta, la información justa sacada de tu sistema: el historial del cliente, el contrato, el procedimiento. Esa información viaja con la pregunta y no se queda en el modelo.

El acceso nunca va directo contra tu base de datos. Pasa por una conexión con permisos acotados, donde leer y ejecutar acciones van separados, con límites de uso y un registro de cada llamada. Así sabes siempre qué información ha salido y qué ha hecho la IA.

  • Corre en tu propia suscripción de Azure, con el servicio de Azure OpenAI, y puede desplegarse en una región europea.
  • Según la política de Microsoft para Azure OpenAI, tus datos no se usan para entrenar los modelos.
  • El uso del modelo se paga por consumo, directamente al proveedor y sin margen nuestro.
  • Lo que tiene consecuencias (enviar, cobrar, aprobar) lo revisa una persona antes de que ocurra.

Un asistente que conoce tu producto

Es lo que nos diferencia, y va incluido en cada desarrollo. Mientras construimos, documentamos las decisiones de arquitectura, la estructura de datos, el porqué de cada elección y cómo se despliega. Sobre esa documentación montamos un asistente que responde preguntas sobre tu producto concreto, no sobre programación en general.

La documentación y el asistente corren en tu suscripción, no en la nuestra. Si mañana cambias de proveedor o montas tu propio equipo, siguen respondiendo igual: un desarrollador nuevo se pone al día sin llamarnos. Es la otra mitad de que el software sea tuyo de verdad, junto con lo que contamos en de quién es el código de tu software.

Lo que no hace

No programa tu producto por ti, no toma decisiones y puede equivocarse. Por eso cada respuesta indica de dónde sale, para poder comprobarla, y las decisiones las toman personas. Si alguien te vende una IA que lo hace todo sola y no falla, desconfía: o no la ha puesto en producción, o no te lo está contando todo.

Cuándo no lo necesitas

Si una herramienta que ya pagas cubre la tarea, úsala: será más barato que integrar nada. Y si el proceso no está definido (nadie sabe muy bien quién contesta qué ni cuándo), la IA no lo va a definir por ti: primero se ordena el proceso y después se automatiza, con IA o sin ella.

A veces la respuesta honesta es una automatización sencilla, sin inteligencia artificial: un aviso, una regla, un formulario bien hecho. Te lo diremos igual. Si quieres ver los pasos con más detalle, los contamos en cómo integrar ChatGPT en tu software o tu web.

Cómo trabajamos

Empezamos por una sola tarea, la que más tiempo os quita, y la medimos antes y después. La primera entrega llega a las dos semanas, y cada dos semanas ves una parte nueva funcionando con tus datos reales.

El código y la infraestructura están a tu nombre desde el primer día, con seis meses de garantía y sin cuotas hacia nosotros. Si funciona, se amplía a la siguiente tarea; si no aporta, se para sin haber construido de más.

Precio

Tarifa fija por hora, la misma para todos los perfiles

Sin precio cerrado de proyecto: dedicación mensual que ajustas según tu tesorería. El uso del modelo se paga aparte, por consumo, al proveedor.

Ver tarifas

Preguntas frecuentes

No. Usamos Azure OpenAI en tu propia suscripción, y según la política de Microsoft para ese servicio los datos que envías no se usan para entrenar los modelos. Además, solo viaja la información necesaria para cada pregunta.

Puede pasar, y el sistema se diseña contando con ello: las respuestas indican su fuente, lo dudoso se marca para revisión y lo que tiene consecuencias lo aprueba una persona antes de ejecutarse.

Se paga por consumo, directamente al proveedor y sin margen nuestro. Depende de cuántas consultas se hagan y de su tamaño; lo dimensionamos contigo al principio para que sepas el orden de magnitud antes de empezar.

Si tu software ofrece una vía de conexión, sí. Si no la tiene, primero hay que estudiarlo y, a veces, documentarlo: es un trabajo que también hacemos, y te diremos antes de empezar si es viable.

Todo sigue funcionando: la integración, el asistente y la documentación corren en tu suscripción. No hay ninguna cuota hacia nosotros que se corte.

Tuyo desde el primer día: código, repositorio, infraestructura y documentación a tu nombre. Si mañana quieres seguir con otro equipo, puedes.

Cuéntanos qué tarea te gustaría quitarte de encima

Qué se repite, cuánto tiempo os quita y con qué programa trabajáis. Te contestamos en menos de 24 horas laborables con una lectura honesta: IA, una automatización sin IA o nada.

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